Nuevo usuario?
Regístrate
 
PlanetaSaber
 
ENTENDER EL MUNDO/BIOGRAFÍAS
Napoleón, un emperador republicano
 
 
Entiende Comprende Enciclopedia Siglo XXI Test
    ARTÍCULO      
 LAS NUEVAS ÁGUILAS IMPERIALES
Imprimir Enviar Guardar
 
 
 
Stalin, dirigente soviético (1879-1953) cuya trayectoria es comparada con la napoleónica.

Napoleón Bonaparte fue una de las expresiones más acabadas de la burguesía en su proceso de lograr la hegemonía social. En 1789, en alianza con el pueblo llano y con los sectores modernos de la nobleza, afines al enciclopedismo, la burguesía derrocó a la monarquía de los Borbones. Producida la Revolución, comenzaron las luchas entre las distintas tendencias, alimentadas por las distintas fracciones sociales que se habían aliado para promover el cambio social. Frente al acoso del absolutismo, las rivalidades internas podían significar la derrota de todos los logros de la Revolución. Napoleón unificó en sus manos el poder, puso fin a lucha entre las fracciones y se abocó a consolidar el Estado como herramienta de un desarrollo que, por mandato de los tiempos, no podía ser otro que capitalista.

En un segundo paso, Napoleón se planteó la expansión, tanto sobre el resto de Europa, para derrotar a las monarquías absolutistas, como en otros continentes, para sentar las bases de un imperio colonial. Y todo lo hizo en nombre de la Revolución. Muchos historiadores establecen un gran paralelismo entre la incidencia de Napoleón y la del dirigente soviético Stalin (1879-1953) en sus diversos procesos revolucionarios. También Stalin, en nombre de la Revolución de 1917, en este caso no burguesa sino proletaria, concentró el poder en sus manos, eliminó las distintas tendencias dentro del comunismo, fortaleció el Estado y "exportó" la revolución -mediante la ocupación militar- a otros países del este de Europa y Asia. Ambos dirigentes, Napoleón y Stalin, abrieron un camino que culminó con la ruina de sus propios países: el Borbón Carlos X volvió al trono de Francia, impuesto por las monarquías absolutistas, y el capitalismo se reinstauró en la Unión Soviética, cuando esta se desmoronó en 1991 junto con todo el bloque de países sometidos a su "protección". En el siglo XXI, se hace evidente que el mundo sigue el rumbo de una creciente globalización económica, con un alto grado de concentración de monopolios y de centralización geopolítica. Los intelectuales y especialistas de las más diversas disciplinas señalan con énfasis la necesidad de redefinir las complejas relaciones entre la concentración del poder, la salvaguarda de la democracia y la justicia social. El "vuelo de las águilas imperiales", a partir de hechos como las guerras de Afganistán e Irak, inquieta más que nunca a la humanidad.


Subir | MAPA WEB | ESPECIFICACIONES TÉCNICAS | NOTA LEGAL | ATENCIÓN AL CLIENTE |